Cambiando de Rumbo Por Iberia González
(Publicado en El Diario Montañes)
19 de Febrero de 2007
Occidente está empezando a bajar la velocidad de la carrera frenética que comenzó en la modernidad por alcanzar el futuro. Algunos pocos ya se han detenido...y los que siguen corriendo se empiezan a preguntar hacia donde van. La modernidad se cuestiona a si misma. Estamos en medio de un cambio de paradigma. La duda se llama posmodernidad.
Cuando al final de la edad media el hombre se dio cuenta que él, su inteligencia, sus fuerzas podían cambiar la historia empezó a creer que en el futuro era equivalente a bien estar y progreso. Empezó a creer en un futuro diseñado y controlado por él, con su tecnología, sus avances científicos...
Pero ¡oh sorpresa! Con los avances científicos, la tecnología, el progreso y la razón, el hombre lográ construir, por ejemplo, la bomba atómica, artefactos que podían terminar con occidente y la humanidad entera de manera muy eficiente. ¿Donde había quedado la promesa de: futuro sinónimo de bien estar?
La modernidad se caracteriza por fe absoluta en el hombre y su razón. La posmodernidad no cree en el hombre, ni en la razón. La posmodernidad es apática, solo busca la sensación, el placer inmediato. El hombre posmoderno es un hombre hedonista.
La modernidad cree en el futuro. La posmodernidad ve un futuro catastrófico al que no quiere llegar, (la temática de las películas populares futuristas revelan esto: Matrix, Terminator, La isla). La posmodernidad esta detenida en un eterno presente, (por eso la obsesión por mantenerse joven y en forma a cualquier precio) el presente es con lo único con lo que cuenta el hombre posmoderno.
La modernidad busca romper con el pasado. La posmodernidad lo añora, siente melancolía por él.
Nos estamos deteniendo y ahora ¿que sigue?
La modernidad nos dio la conciencia de nuestro poder individual, la fuerza para correr. La posmodernidad nos esta preguntando ¿hacia donde vamos?
Hace tan solo unos días Richard Branson ofreció 25 millones de Dólares a la persona que logre salvar el planeta, de las emisiones de dióxido de carbono de nuestros inventos.
Urge una pausa. En creatividad la pausa a la que me refiero se llama Pausa Creativa. Es importante detenernos un momento y darnos cuenta de la necesidad inminente de un pensamiento enfocado hacia el Diseño y la Creatividad. Diseño de conceptos, de ideas, de nuevas maneras de relacionarnos entre nosotros, de otros caminos. Rediseñarnos, construirnos, elegir evolucionar más hacia el SER y menos hacia el TENER. Cambiar de rumbo. Es tiempo de SER CREATIVOS.
Hay un proverbio chino que dice “el poder de las alas de una mariposa puede generar un torbellino en el otro lado del planeta”. De ahí viene el “efecto mariposa” de la teoría del caos. Nuestra vida como individuos afecta e influye. Nuestra vida puede hacer la diferencia. Si conocemos nuestro poder podremos influir de manera consciente, Creativa y responsable.



